Los Reyes Magos llegaron a Polonia

Los Reyes Magos llegaron a Polonia en 2009. Hasta esa fecha no pasaban por allí; desde Oriente seguían una ruta más al sur. Desde los años 60 del siglo pasado las autoridades no les concedían visado de tránsito. El monopolio de los regalos a los niños lo tenía, como en tantos países europeos, el bueno de S. Nicolás. Pero alguien tuvo una idea.

Ese año, un grupo de profesores de un pequeño y joven colegio de Varsovia, el colegio Zagle, decidieron organizar una Cabalgata. Se aplicaron a la idea con entusiasmo, buscaron apoyos, aunaron esfuerzos, y el día 4 de enero de 2009 (el día 6 entonces no era festivo) los Reyes Magos recorrieron las calles para llevar sus presentes al Niño Jesús en su portal. Y así se pudo ver por vez primera a Melchor, Gaspar y Baltasar en el casco viejo de Varsovia, con sus respectivos séquitos formados por alumnos del colegio, acompañados por sus padres y por el que se sumase.

Los organizadores, aunque contaban, entre otros, con el apoyo de la alcaldía, no las tenían todas consigo. Las temperaturas no superan los cero grados en esas fechas y la ciudad suele estar nevada. Además se puede entender su miedo a hacer el ridículo ante unos atónitos varsovianos, que contemplan una procesión de tipos engalanados a la manera oriental, sobre enjaezados caballos, seguidos por niños entusiastas y vestidos con colores chillones, que no paran de cantar villancicos.

Fue un éxito. La plaza donde los Reyes Magos dejaban sus regalos en el portal se llenó de miles de personas, que se fueron sumando al cortejo y a los villancicos. También los medios de comunicación apoyaron con verdadero cariño la iniciativa.

A partir de esta “primera piedra” se produjo el fenómeno. En apenas siete años la Cabalgata se ha extendido a más de trecientas ciudades polacas y más allá. Por ejemplo, la comunidad polaca en Chicago ya organiza su propia Cabalgata. Lógicamente, el despliegue es cada vez mayor. Los camellos los traen de Kazajistán -véase la foto-  que los de Arabia no aguantan el frío. Pero lo que no ha cambiado es que los asistentes participan con entusiasmo en la fiesta, cantando villancicos y siguiendo el cortejo.

Lo que empezó siendo la iniciativa de un pequeño grupo de profesores, padres y alumnos, se ha convertido en un evento en el que participan millones de polacos. Los séquitos de los Reyes, en algunas ciudades, ya son de más de mil personas. Desde hace tres años, el día 6 de enero es fiesta laboral en el país.

Hay que ver dónde puede llegar una idea ilusionante.

Nota por si queréis buscar más información: Cabalgata en polaco es Osrzak, y si queréis acotar la búsqueda de imágenes y videos, poned en vuestro buscador favorito Orszak Trzech Króli.